Las matrículas universitarias en España han subido de manera tan abrupta, que muchos padres optan por enviar a sus hijos a realizar estudios superiores en otros países europeos. Aunque muchos países europeos antes eran considerados como caros por los padres ahora, con la subida de las matrículas, estos destinos se perfilan como la mejor opción para titularse a precios razonables. Si el problema es el costo de las universidades, la mayoría de los institutos superiores, en varios países de Europa, ofrece educación de forma gratis o a muy bajos costos, quedando como único gasto los costos de vivienda, comida y trasporte.

Para los estudiantes amantes de la aventura y las nuevas culturas, estudiar en el extranjero se perfilaba como su primera opción, con precios altos o bajos en las matrículas españolas.

Los países europeos siguen siendo los mejores para estudiar, por lo que no es de extrañar que sean consideradas como la primera opción para los estudiantes españoles.

Francia, uno de los países considerados en el pasado como más caros para vivir, se ha convertido en una de las mejores opciones para estudiar en el extranjero. Esto se debe a su cercanía con España, la calidad de la educación, la subvención que reciben los institutos de educación por parte del gobierno y las facilidades para aprender el idioma oficial. Además, las cuotas universitarias en el país son de unos 181 euros al año, aunque el coste de la vida puede ser un poco alto a comparación con España.

Alemania, el sueño de miles de españoles, ahora es uno de los países europeos más cotizados por la calidad de su educación universitaria y por el hecho de ser gratis en su mayoría. Con el ahorro que se tiene en precios de educación, los padres españoles pueden calcular que a sus hijos se les enviaría unos 600 o 700 euros mensuales para costearse gastos básicos, sin tomar en cuenta el alquiler de un piso. Para ahorrar más, lo mejor es estudiar en una ciudad universitaria no tan grande.

Los Países Bajos tienen la misma característica que Alemania, ya que se trata de un lugar algo costoso para vivir pero la educación universitaria en el país está subvencionada por el gobierno, además de que el costo de trasporte es relativamente barato, ya que la mayoría de los habitantes utiliza la bicicleta para desplazarse.

Suecia es otro de los países europeos considerados como caros en el pasado por los españoles pero, debido a sus precios bajos de matriculación, y a que las matrículas en universidades públicas son gratuitas, muchos padres se sienten inclinados por enviar a sus hijos a este país. Además, el mismo imparte clases tanto en sueco como en inglés, por lo que no será tan difícil poder estudiar ahí.

Irlanda es una de las mejores opciones para aprender inglés en el extranjero, pero también se ha convertido en una buena opción para estudiar una carrera universitaria, y esto se debe a los bajos costos de vida que tiene el país isleño. Además, se toma en consideración que la calidad de la educación es reconocida a nivel internacional y los costos de viaje no son tan altos gracias a su relativa cercanía con España.